El efecto mariposa de Amazon Web Services

Ayer se cayó Amazon Web Services (AWS) , el mayor proveedor de hosting y cloud computing del mundo y la rama más rentable de Amazon (beneficios de 3,100 millones de dólares). Y con AWS se cayeron las miles de páginas, apps, tiendas online, clientes de correo y demás servicios digitales que dependen de ella.

Entre las víctimas del outage estuvieron IFTT, una app que permite conectar servicios entre sí y que algunos usan, por ejemplo, para encender y apagar las luces de su casa. O la App de correo Newton, una de las más populares para aumentar productividad en email. Incluso algunas webs que yo mismo gestiono para clientes y que alojo en su servicio S3 también desaparecieron.

AWS está detrás de muchísimas cosas en Internet así que la caída provocó una especie de efecto mariposa. Un problema de computación Oregón acaba por dejar a alguien sin calefacción en Segovia. Sin carta de embarque en Tokio. Sin tu periódico favorito en Buenos Aires. Sin tu partida en red en la Play Station. Sin que tu pedido llegue a tiempo para mañana.

Vivimos en un mundo interconetado. El efecto mariposa digital.

¿Realidad virtual de masas? A mí que me lo expliquen

En el plan a 10 años de Facebook, uno de los objetivos es desarrollar la Realidad Virtual y convertirla en uno de los servicios estrella de la compañía. Esto no es una sorpresa cuando te has gastado 2 mil millones de dólares en una start up -Oculus Rift- que se dedica al tema. Si Mark Zuckerberg cree que la realidad virtual es la “next big thing” ¿Quién soy yo para decir que está equivocado?

El caso es que no acabo de verlo. Sobre todo no acabo de ver cómo se puede convertir en un producto social y de masas. Mirad este vídeo.

¿Será normal algún día ir con un casco de realidad virtual en el metro? Yo creo que no. Este vídeo me recuerda mucho a aquellos de los early adopters de las Goole Glass a los que la gente miraba como frikis en el metro y que acabaron por dejarlas en el cajón antes de que Google decidiese también guardar el proyecto en el cajón.

Por mucho que avance la tecnología seguiremos teniendo que ir por la calle caminando entre otras personas sin tropezarnos y respetando la intimidad de los que tenemos alrededor (las camaritas en las gafas no son una buena idea).

Si tuviese que hacer una apuesta de futuro diría que veo a la realidad virtual teniendo un impacto limitado en el gaming y quizá aplicaciones en comunicación como video-llamadas inmersivas (llamas a alguien por Skype y tener la sensación de que estás con esa persona al lado). Pero siempre en el ámbito privado y sin movilidad (un gran handicap en el mundo mobile first).

Me he puesto un reminder en el Google Calendar para dentro de 10 años. Veremos si tenía razón o si por el contrario en 2026 la realidad virtual será una tecnología cotidiana y me tengo que comer mis palabras una por una.

¿Y tú qué opinas?

Asúmelo, los algoritmos deciden por ti

Los algoritmos son un arma muy potente que controla lo que veremos o no veremos en nuestro día a día digital. El algoritmo de Google decide qué páginas son relevantes para las búsquedas que hacemos, el algoritmo de Facebook decide por ti qué es lo que te interesa saber sobre tus amigos, temas y marcas que te interesan, el algoritmo de Netflix te aconseja que series te pueden gustar más, el algoritmo de Amazon te aconseja productos que puedes necesitar…

Un algoritmo recoge una serie de datos sobre tu consumo de contenidos (o productos) a lo largo de un periodo de tiempo, luego les aplica una serie de fórmulas para determinar cuáles son tus preferencias y genera una lista de los resultados que con más probabilidad te van a gustar (pueden ser posts en redes sociales, música, películas, libros…). En el caso de Google el algoritmo recoge una serie de datos sobre la autoridad de la página (número de enlaces, menciones, calidad de los contenidos, relevancia…) y le asigna un valor que luego determinará su posición en las búsquedas.

Los algoritmos tienen mucho poder y por eso a veces dan un poco de yuyu. Por supuesto, todas las grandes corporaciones de Internet aseguran que los suyos completamente imparciales y que no hay ninguna intención de favorecer unos contenidos o productos sobre otros por intereses comerciales. Sin embargo, la tentación es demasiado fuerte y sabemos que a veces han sucumbido.

Twitter lanzó la idea de abandonar el orden cronológico de los tweets y empezar a aplicar un algoritmo para dar prioridad a unos tweets sobre otros. Aunque la idea no cayó bien entre muchos usuarios, al final lo han aplicado (desde febrero pasado). Uno de los últimos bastiones del timeline con orden cronológico por defecto ha caído finalmente.

El problema de los algoritmos es que limitan la diversidad. Siempre tendemos a interactuar y valorar más aquellas visiones y usuarios con los que estamos de acuerdo y el algoritmo lo percibe y lo refuerza. El resultado es que otras visiones son enterradas al final de la cola de nuestro timeline de modo que sólo estaremos en contacto con aquello con lo que estamos de acuerdo. Es el ghetto digital moderno.

Uno de los casos en los que los algoritmos están teniendo más éxito son los motores de recomendaciones. En concreto el caso de Spotify y su Discover Weekly es de los más sonados. Cada semana los usuarios de la plataforma de streaming musical más grande del mundo esperan su dosis semanal de sugerencias personalizadas. Y por propia experiencia  Spotify está dando en el clavo. Discover Weekly consigue un buen balance entre recomendarnos estilos y grupos que ya te gustan con otros estilos y grupos nuevos que nos permitan explorar más allá de nuestro territorio conocido.

Otro motor de recomendaciones muy potente que ha encontrado un montón de cosas que me interesaban y que me ha hecho gastar un montón de dinero es el de Amazon. Cada semana recibo varios emails con recomendaciones basadas en mi Lista de deseos y en lo que ha comprado gente que ha comprado lo mismo que yo… con frecuencia dan en el clavo. Mucho más potente y menos molesto que el remarketing (aunque mucho más difícil de desarrollar).

Un mundo mobile first: es tiempo de cambiar el chip

Hace tres años hice un curso de Google Analytics en Londres y recuerdo que el último día le hice una pregunta un poquito trampa al profesor:

Si sabiendo lo que sabes ahora volvieses al pasado… ¿en qué área te especializarías?

No dudó ni un segundo y me contestó “Mobile Marketing”.

La respuesta tiene mérito porque hace tres años no vivíamos en un mundo mobile first. Eso sí, el sorpasso (qué palabra tan de moda!) ya se veía en el horizonte.

Hoy ya vivimos en un mundo mobile first. Google ya ha reconocido que se hacen más búsquedas desde móvil  y tablet que desde PC y portátil. Otros estudios confirman que más de la mitad del tráfico web en Estados Unidos se hace desde móviles.

Mobile first no es sólo un término cool de marketing, es un cambio de chip mental necesario. Tradicionalmente una estrategia de marketing digital se centraba en el desktop y luego, como añadido, se adaptaba al móvil. Los resultados los vemos todos los días.

En un mundo mobile first el móvil debe ser el elemento central de una estrategia digital, no un añadido. Eso no significa que haya que descuidar desktop, pero sí significa que ya no es el protagonista.

Algunos de los pilares de este mundo mobile first:

Mobile web: el patito feo del mobile marketing mix. Sin embargo, una buena web móvil, responsive o sitio móvil dedicado, que esté adaptada a pantallas de distintos tamaños y que también ofrezca una experiencia de usuario adaptada, es fundamental. Comscore dice que es Estados Unidos el 90% del tráfico móvil se hace hacia apps, sin embargo ellos mismos advierten que esta cifra es engañosa a la hora de valorar si apostar por un sitio optimizado para móviles o una app ya que sólo un pequeño porcentaje de apps -sobre todo Facebook- acaparan la mayor parte del tiempo.

Las apps: app o no app, he ahí la cuestión. Yo diría que depende de la naturaleza del negocio y de los recursos de que dispongamos. Una empresa de ecommerce o un medio de comunicación se puede beneficiar mucho de una app, el uno para agilizar la consulta de catálogo y la experiencia de compra, el otro para agilizar la carga de contenidos y habilitar notificaciones. Estos son sólo dos ejemplos. Un negocio local, sin embargo, haría mejor en emplear los recursos en otras áreas. Si la app va a mejorar la experiencia que el sitio móvil ofrece, a por ello. Si sólo va a ser una versión descargable con las mismas funciones… Mejor nos ahorramos el dinero y el esfuerzo.

Experiencia de compra: la experiencia de compra en móvil (app o web) ha sido un desafío para muchas empresas de ecommerce, pero poco a poco se van viendo grandes ejemplos de cómo abordarlo con éxito. La herramienta de búsqueda interna, la agilidad a la hora de consultar el catálogo y sobre todo el checkout son los elementos clave y deben estar hechos a medida de una pantalla pequeña.

Artículos instantáneos: si eres un creador de contenidos, los nuevos formatos de artículos de carga instantánea Facebook Instant Articles y Google AMP son una herramienta para resolver el problema de la velocidad de carga en móviles.

SMS: a pesar de que su uso ha caído en picado con la llegada de las apps de mensajería, siguen siendo efectivos para determinadas situaciones como ofertas puntuales, descuentos relámpago en una tienda o recordatorios.

Messenger apps: cada vez más se usan como herramienta de atención al cliente por sus costes muy bajos y porque no requiere nuestra atención total como una llamada de teléfono. Su utilización como herramienta de marketing es aún una zona un poco gris y ya ha llevado a alguna demanda en España.

Mobile advertising: el targeting móvil es muy poderoso. Por ejemplo, un negocio local puede impactar exclusivamente a los clientes que estén en un radio de pocos kilómetros alredededor de su tienda. Google permite ya hacer pujas diferenciadas por dispositivo en AdWords. Facebook ha creado una nueva plataforma Facebook Audience Network que se está especializando en native advertising en apps. Las nuevas opciones está ahí y están produciendo muy buenos resultados.

Micro Moments: el móvil está con nosotros en todas partes y a todas horas. Esto da lugar a mucho micro moments en los que buscamos información, queremos comprar, queremos aprender a hacer algo… Diseñar contenidos adaptados a esos micro moments es uno de los nuevos retos del mundo mobile-first.

Creatividad: el móvil está en constante evolución. Debemos mantenernos al tanto de lo que ocurre y usar nuestra creatividad para sacarle partido a las nuevas funcionalidades. Ahora mismo tenemos varias tendencias como la realidad virtual, la búsqueda por voz, los chat bots o los asistentes virtuales que presentan oportunidades de crear nuevos conceptos.

Este es el plan a 10 años de Facebook

Este blog no tiene ni un mes de vida y eso significa que cuando se celebró la conferencia F8 de Facebook, no pude hablar de ella. Así que hoy toca un pequeño flashback.

El mes de abril pasado la red social más grande del mundo (1,600 millones de usuarios activos mensuales) reunió a la flor y nata de los influencers y desarrolladores mundiales para presentar sus novedades y su visión para los próximos años.

Y esa visión de futuro fue quizá de lo más interesante por lo claros que fueron al plantearla. Tan claros que la resumieron en una sola imagen.

Screen_Shot_2016-04-12_at_1.10.48_PM

A primera vista lo que queda claro es que Facebook quiere ser mucho más que una red social. Igual que Google quiere ser mucho más que un buscador, Apple mucho más que un fabricante de hardware o Microsoft más que un sistema operativo. En esto parece que todas las grandes empresas digitales están de acuerdo.

“Estamos construyendo la tecnología que dará a cualquiera el poder de compartir cualquier cosa con cualquier persona.” – Mark Zuckerberg

Facebook quiere conectar el mundo creando herramientas que lleguen a todo tipo de usuario en cada rincón del planeta e incluso proporcionando conectividad allá donde no la haya. De ahí su programa Internet.org para conseguir una conexión a Internet universal.

Este es el plan a 10 años

En 3 años: Centrarse en desarrollar el ecosistema Facebook.

En 5 años: dominar vídeo, fotografía (Instagram), mensajería, búsqueda (meterse en el terreno de Google) y grupos (una especie de red social dentro de la red social).

En 10 años: dominar la vanguardia de las nuevas tecnologías en la conectividad (conexión ubicua y de alta velocidad), Inteligencia Artificial (AI) y Realidad Virtual.

Si queremos hacernos a la idea de por donde van a ir los tiros de la tecnología en los próximos años, este gráfico da buenas pistas.

De todos los planes, el que más me atrae es el de la conectividad universal. Internet llega actualmente a bastante menos de la mitad de la población mundial y conseguir conectar el planeta entero será revolucionario. Por supuesto las motivaciones, por mucho que insistan, no son filantrópicas, más conexiones significan más usuarios para Facebook.

“Queremos conectar a todas las personas. Crear una comunidad global. Ayudar a unir a las personas. Darle una voz a todas las personas. Crear un flujo libre de ideas y cultura entre naciones. Esta idea de conectar el mundo se ha hecho fuerte en el último siglo: ahora puedes viajar a cualquier lugar del mundo en menos de un día. Los países comercian de manera más abierta y cooperan más que nunca. Internet nos ha dado la posibilidad de compartir más información e ideas que nunca antes. Hemos pasado de un mundo de comunidades aisladas a una comunidad global y todos hemos salido mejor parados gracias a ello.” – Mark Zuckerberg

Se puede estar de acuerdo o no, pero no se puede decir es que a Zuckerberg le falte ambición.

El único elemento del plan al que no le veo mucho futuro es a la realidad virtual, sigo sin ver claro que llegue a convertirse en un producto de masas. Pero ¿quién sabe? 10 años son muchos años. Hace una década ni siquiera existían los smartphones (el iPhone se lanzó en 2007).

Charlando con mi ordenador 2: los chat bots

(Este artículo es la continuación de Charlando con mi ordenador)

Cuando escribes especulando sobre el futuro de la tecnología te arriesgas a quedar en ridículo.

  • Porque la tecnología avanza tan rápido que quizá tus predicciones se hayan quedado obsoletas cuando le das al botón de publicar.
  • Porque estás hablando sobre algo que todavía no ha ocurrido y puede que nunca lo haga.
  • Porque si predices algo y te equivocas, quedas en evidencia.

Hace unos días hablé sobre el futuro del interfaz de usuario y, a raíz del artículo, he estado profundizando más en el tema. Bueno, pues tengo que matizar algunas de las cosas que escribí.

La voz tendrá protagonismo en el futuro. De eso no me cabe duda y no me desdigo.

Pero algo que no mencioné y de lo que se está hablando un montón como la próxima evolución de la interfaz de usuario son los chat bots.

Los chat bots son lo mismo que Siri, Cortana, Alexa y Google Assistan pero con dos diferencias. Una de forma -nos podemos comunicar con ellos por texto (chat, email)- y otra de fondo -tienen la capacidad de aprender cosas sobre nosotros para conocernos mejor y poder ayudarnos en nuestras tareas. Los bots son el primer gran intento de llevar la inteligencia artificial al gran público.

La idea (todavía no es más que eso) es construir sistemas operativos alrededor de estos chat bots y llevarlos más allá de unos simples asistentes que te planifiquen las citas del calendario. La idea es que la interfaz de usuario sea:

  1. Conversacional: que le podamos hablar y pedir cosas usando el lenguaje natural (texto o hablado).
  2. Inteligente: que sea capaz de dar respuesta a preguntas complejas usando su propia base de conocimientos (knowledge base).
  3. Autónoma: que pueda realizar tareas complejas sin nuestra intervención. Por ejemplo pedirle que haga una tarea para la que necesite varios pasos y varios programas y que sea capaz de completarla (“añade una foto de un avión al principio de la tercera página de la presentación que tengo que entregar mañana y mándamela al email”).
  4. Autodidacta: tiene que aprender con cada cosa que hace para que siempre sea más inteligente y se adelante a nuestros deseos (machine learning).

Esta es la gran apuesta de Google, Facebook y Amazon. Estos tres gigantes piensan que este es el futuro.

El problema es que nadie ha sacado aún nada que se acerque ni remotamente a este concepto. Ni Siri, ni Cortana, ni Alexa, ni x.ai son realmente inteligencia artificial. Tienen cierta capacidad para resolver tareas y proveer información pero no son capaces de completar tareas complejas y no pasarían el test de Turing ni de lejos.

Pero si este concepto acaba por tomar forma, Google parte con gran ventaja porque tiene toda la web indexada y toda la información que contiene procesada. Gracias a esto está mejor colocada que nadie para crear máquinas que puedan dar respuesta a preguntas complejas. Muchos piensan que si estas predicciones son ciertas, puede llegar el ocaso de Apple, que no tiene un knowledge graph similar. Veremos.

Alan Turing, el padre de la computación moderna, pronosticó que para el año 2000 los ordenadores serían capaces de pasar el test que él mismo diseñó para medir si la inteligencia artificial podía estar a la altura de la humana. Se equivocó en el año porque por ahora ninguna lo ha conseguido, pero quizá sólo sea una cuestión de tiempo y pronto tendremos asistentes virtuales con los que podremos comunicarnos del mismo modo que lo hacemos con las personas.

Ese es precisamente el escenario que pinta la película Her.

Charlando con mi ordenador

Google presentó esta semana su nuevo gadget Google Home. Un pequeño aparato con forma de jarroncito que podremos poner encima de la mesa del salón y perdirle que haga cosas por nosotros ¿Cómo? Simplemente hablando porque reconoce nuestra voz ¿Qué cosas puede hacer?  Búsquedas en Google y leernos los resultados, reproducir música, modificar la temperatura (si lo conectas con Google Nest), anotar citas en Google Calendar, entre otras funciones.

Este no es el primer aparato de este tipo, de hecho Google llega tarde a este segmento que ya tiene un precedente disponible en el mercado, Amazon Echo. Google Home no se podrá comprar hasta final de año.

Estos aparatos existen porque ya hace años que están disponibles los asistentes virtuales controlados por voz como el Siri de Apple en el iPhone, Google Assistant en los Android o Cortana en Windows. Por cierto, usando la app de chat Roger se puede acceder al asitente Alexa de Amazon sin tener que comprar Amazon Echo.

Pero este tipo de aparatos son parte de una tendencia que va más allá de un gadget nuevo en el mercado. La interfaz entre el humano y la máquina se está volviendo siempre más y más natural.

Desde el primer ordenador de la historia creado por Charles Babbage en 1822, con su juego de válvulas de vapor, hasta los wearables de hoy en día, la relación entre hombre y máquina de computación nunca ha parado de simplificarse y los asistentes virtuales son una etapa más en el camino.

Otra etapa del camino, ya pasada, que simplificó mucho la interfaz de usuario y llevó la informática a públicos que antes la consideraban inaccesible fue la pantalla táctil capacitiva. Su introducción acercó la informática a segmentos inaccesibles hasta aquel momento como personas mayores o niños pequeños. Steve Jobs hablaba entonces de que el aparato debía desaparecer en las manos del usuario y eso es precisamente lo que acabó ocurriendo.

Desde hace ya unos años la tecnología de reconocimiento de voz ha avanzado de manera exponencial. No es una tecnología nueva pero antes fallaba mucho por la tremenda cantidad de variables que tiene que tener en cuenta como distintos acentos, ruido de fondo o la calidad del micrófono. Ahora con el desarrollo del machine learning, el software de reconocimiento de voz es capaz de autocorregirse y aprender a entender mejor.

Este salto de calidad está detrás de Siri, Alexa y Google Home. Ya es posible hablar con tu ordenador y pedirle que haga cosas por ti. Esto está empezando (“It´s early days” dicen en Google) pero no es difícil imaginar que este tipo de uso crecerá mucho con el tiempo.

Por ahora estos aparatos tienen un uso que va poco más allá de lo práctico y recreativo (búsquedas, música, calendario) pero con el tiempo se podrá hacer de todo. No creo que llegue a sustituir del todo a la interfaz de usuario y a los métodos de input que tenemos, pero sí que los complementará cada vez más. Me imagino estar usando Photoshop con mi ratón y de repente poder decir en voz alta “mueve la selección 10 píxeles a la derecha”.

Hal 9000, el ordenador de 2001: una odisea del espacio, charlaba con el astronauta y éste le pedía que hiciese cosas como cambiar la trayectoria o la velocidad de la nave. Dentro de poco este tipo de interacción dejará de ser material de ciencia ficción. Con este ejemplo me meto en el tema de la Inteligencia Artificial (AI), otra tecnología que también está llamada a cambiar la interacción entre hombre y máquina.

Otras tecnologías que buscan cambiar el modo en el que interactuamos con los aparatos digitales son la realidad virtual o la realidad aumentada.

La realidad virtual se ha pasado muchos años siendo un nicho para freaks de la tecnología. Ahora está viviendo un boom gracias al empuje que le están dando Facebook comprando e inyectando muchos millones en Oculus Rift, la startup más cool del sector.

La realidad aumentada tuvo su momento de boom con Google Glass pero aquello no cuajó y parece que el proyecto se ha quedado por el momento en el cajón. Microsoft ha sacado hace poco un nuevo prototipo, Microsoft Hololens, que sigue por ese camino

El problema tanto de la realidad virtual como de la realidad aumentada como interfaces es el mismo. Necesitas ponerte un aparato encima. Yo llevo gafas porque soy miope, si no lo fuese no las llevaría y no veo porqué tengo que ponerme unas gafas o un casco para poder manejar un ordenador.

Otro tema es el gaming o las experiencias inmersivas. No digo que estas tecnologías no tengan su función pero me cuesta verlas como objetos de masas en un futuro cercano. El motto de la conferencia de desarrolladores Google I/O es “si esto no satisface tus expectativas, tan solo espera; sólo puede mejorar”. Y estoy de acuerdo. Seguro que la realidad virtual y la realidad aumentada mejorarán y llegarán a ser, después de muchas mejoras, algo cotidiano. Pero por ahora no.

Este es el vídeo completo del keynote de Google I/O 2016 en el que se presentó Google Home. Empiezan a hablar de Google Home en el minto 16:15 pero antes hablan también de Google Assistant y de lo que se puede hacer con el reconocimiento de voz.

Foto del Amazon Echo por  Frmorrison de la English Wikipedia, CC BY-SA 3.0